crasset matali
Matali Crasset es un diseñador industrial de formación. En los años 1990, dio sus primeros pasos en este sector como aprendiz en Denis Santachiara en Italia y Philippe Starck en Francia. A principios de los 2000, dio vida a una sociedad independiente: Matali Crasset Productions. Es en Belleville, en el corazón de un barrio popular parisino, en una imprenta en desuso transformada en viviendas y pequeños jardines donde realizó su estudio, contiguo a su propia vivienda, en medio del ir y venir de los vecinos y de los juegos de los niños.
Matali Crasset concibe el diseño como una búsqueda. Trabaja partiendo de una posición apartada que le permite tanto intervenir en la vida cotidiana como diseñar escenarios para el futuro. Su metodología consiste en observar prácticas comunes y en interrogarse sobre los principios organizativos habituales. Precisamente como uno de sus objetos emblemáticos, la rúbrica de la acogida “Quand Jim monte à Paris”, es de una atenta observación de las costumbres de donde brota la capacidad de inventar nuevos ritos. Observando el mundo con un ojo experto y al mismo tiempo siempre nuevo, cuestiona la certeza de los códigos para poder desligarse de los mismos. Su obra consiste por tanto en buscar nuevas tipologías y en formular lógicas de vida inéditas. Define esta búsqueda como un acompañamiento, casi imperceptible, hacia lo contemporáneo.
Sus campos de intervención son múltiples, siempre ligados a encuentros. Colabora con diversos sujetos, desde el artesano que desea renovar su arte en privado a la búsqueda de un nuevo contexto de vida doméstica, desde el industrial preparado para experimentar al hotelero que desea desarrollar un nuevo concepto (Hi Hotel en Niza), desde el pequeño municipio rural que busca enriquecer su propia dinámica cultural y social al museo que desea asumir un nuevo aspecto (SM’s en Bolduque en los Países Bajos). Reúne universos normalmente bien distintos, desde el artesano al arte contemporáneo, desde la industria textil al comercio justo y solidario, realizando proyectos para escenografías, decoración, arquitectura, gráficos y colaborando con artistas (Peter Halley), con nuevas casas editoriales especializadas en el sector de la decoración (Moustache), con ayuntamientos y entidades locales…
Esta experiencia, adquirida en el transcurso de los años, la ve ahora ya protagonista de proyectos cada vez más cautivantes, tanto a nivel local como mundial, en contextos rurales y urbanos. A partir de encuentros, laboratorios creativos, reflexiones y comunión de propósitos, trabaja con responsables de proyecto distintos, pero todos concordes en considerar que las dinámicas colectivas generan escenarios plausibles en cuestión de vínculos sociales.
Las fantasías, los relatos y el sentido del trabajo de Matali giran por tanto en torno a la cuestión del vivir juntos.